domingo, 2 de agosto de 2009

Noviembre


La sangre etílica de nuestras venas ya no nos consume de la misma manera. 

Las mañanas de los domingos dejaron de ser pesadas para volverse, incluso, provechosas.

¿Qué queda de aquellas noches de noviembre?


No hay comentarios:

Publicar un comentario

akdhsjfgdh